Cuando dos personas describen un perfume como "amaderado" o "floral", están hablando el mismo idioma sin darse cuenta — el de las familias olfativas. Es la forma más simple de clasificar una fragancia por su carácter dominante, y una vez que la entendés, elegir se vuelve mucho más fácil.

En nuestro catálogo organizamos cada perfume dentro de una de estas ocho familias. Acá te explicamos qué esperar de cada una.

Floral

La familia más amplia y también la más versátil. Gira alrededor de una o varias flores — rosa, jazmín, azahar, ylang-ylang — solas o combinadas entre sí. Puede ser ligera y fresca o densa y sensual, según qué tan concentrada esté la flor y qué la acompañe. Es la familia más común en fragancias femeninas, aunque cada vez aparece más en composiciones unisex.

La sentís bien si: te gustan las fragancias que se sienten limpias, elegantes y fáciles de reconocer.

Oriental

Cálida, especiada, a veces dulce. Construida sobre resinas (incienso, mirra, benjuí), especias (canela, cardamomo) y materiales cálidos como el ámbar o la vainilla. Es la familia con más presencia y proyección — se nota en la habitación antes de que entres.

La sentís bien si: buscás algo con carácter, ideal para la noche o climas fríos.

Amaderada

El corazón de las fragancias masculinas clásicas, aunque cada vez más presente en composiciones unisex. Sándalo, cedro, vetiver, pachulí — materiales secos, terrosos, con cuerpo. Suele ser la base de muchas otras familias también, dándoles peso y duración.

La sentís bien si: preferís algo sobrio, con carácter pero sin ser dulce ni floral.

Cítrica

Fresca, ligera, directa. Bergamota, limón, pomelo, mandarina — la familia que primero se siente y primero se va, porque los cítricos son volátiles por naturaleza. Casi siempre aparece en la apertura de un perfume, aunque también existen composiciones enteras construidas sobre ella.

La sentís bien si: buscás algo para el día a día, clima cálido o un uso muy discreto.

Aromática

Hierbas, lavanda, romero, salvia — la familia de los fougères clásicos. Fresca pero con más estructura que la cítrica, suele sentirse "limpia" en el sentido más clásico de la palabra: es la familia detrás de muchos perfumes masculinos tradicionales.

La sentís bien si: te gusta lo fresco pero con algo más de cuerpo que un cítrico puro.

Chipre

Un equilibrio entre bergamota en la apertura, un corazón floral, y una base de musgo de roble y pachulí. Es una de las familias más sofisticadas y menos habladas — elegante, con carácter, ni completamente fresca ni completamente cálida.

La sentís bien si: buscás algo distinto a lo más comercial, con más profundidad que un floral simple.

Gourmand

La familia más joven de todas: vainilla, caramelo, praliné, cacao, azúcar. Huele literalmente a postre, sin ser infantil cuando está bien construida — se apoya en maderas o almizcles para no quedar empalagosa. Es una de las familias de mayor crecimiento en los últimos años.

La sentís bien si: te gustan las fragancias dulces, cálidas y con personalidad golosa.

Acuática

Nacida en los años 90, evoca directamente el agua: notas marinas, ozónicas, pepino, sandía. Es la familia más "limpia" y minimalista de todas, casi transparente en algunos casos.

La sentís bien si: preferís algo casi imperceptible pero fresco, ideal para climas muy cálidos.


Ninguna familia es superior a otra — son solo distintos puntos de partida. Muchos perfumes, además, combinan dos o tres familias a la vez (florales-orientales, amaderados-especiados), así que estas categorías son una guía, no una caja cerrada.

Si querés ver ejemplos reales de cada familia, podés explorar el catálogo filtrado directamente: Floral, Oriental, Amaderada, Cítrica, Aromática, Chipre, Gourmand o Acuática.

Y si después de leer esto seguís sin saber cuál es la tuya, el quiz de fragancias hace la pregunta por vos y te recomienda perfumes reales según lo que respondas.